domingo, 24 de septiembre de 2017

La instrucción directa explícita (I): Introducción



Empiezo ahora una serie de artículos en los que compartiré los pasos principales que hay que seguir para utilizar en el aula la instrucción directa explícita. Esta estrategia didáctica es una de las grandes desconocidas en nuestras aulas y, a lo largo de varios posts, iré desgranando los principales aspectos que tener en cuenta. Espero que puedan servir para difundirla.

La instrucción directa explícita es una estrategia didáctica que recoge las prácticas e investigación principales de los últimos años alrededor de la instrucción directa. Vamos a explicar un modelo que, en su mayor parte, se basa en el trabajo de John Hollingsworth y Sílvia Ybarra, recogido en su gran libro: “Explicit direct instruction: The Power of the well-crafted, well-thaught  lesson”. En este artículo ya hablé sobre las diferencias entre los diversos tipos de instrucción directa: http://unestelalalba.blogspot.com.es/2017/07/tradicion-y-progreso-en-educacion-xi.html



Este es un tipo de instrucción que se caracteriza por ser metacognitiva: el maestro sabe cuáles son las prácticas educativas, sabe el cuándo utilizarlas y en el momento que las utiliza se plantea el por qué. Esto es algo que es importante comunicarlo a los alumnos. En cada sesión se busca pasar de la dirección inicial del maestro (al presentar el tema, explicar, plantear preguntas...) al trabajo personal  y autónomo de los alumnos al acabar la sesión, después de haber aprendido los objetivos de la sesión (teacher-led to student-led).

La instrucción directa explícita tiene una serie de partes que hay que seguir y que tener en cuenta:
  1. Objetivo de aprendizaje (learning objective): frase que describe lo que los estudiantes serán capaces de hacer al acabar la clase. Tiene que estar en consonancia con la práctica independiente y ser comunicado de forma clara a los alumnos.
  2. Activación de los conocimientos previos: paso que se hace para conectar el nuevo aprendizaje con la memoria a largo plazo en la memoria de trabajo de los alumnos, de forma que puedan construir sobre el conocimiento que ya tienen.
  3. Desarrollo de conceptos: enseñar a los alumnos los conceptos contenidos en el objetivo de aprendizaje.
  4. Desarrollo de habilidades: enseñar a los alumnos los pasos o procesos que se usan para desarrollar las habilidades del objetivo de aprendizaje. 
  5. Importancia de la lección: enseñar a los alumnos por qué motivo es importante que aprendan el contenido trabajado.
  6. Práctica guiada: trabajo de los problemas con los alumnos al mismo tiempo, paso a paso mientras nos aseguramos de que ejecutan correctamente cada uno de estos.
  7. Cierre de la lección: rato de trabajo individual en los problemas o preguntas para asegurarnos de que han aprendido los conceptos y habilidades del objetivo de aprendizaje.
  8. Práctica independiente: práctica en la que se deja que los alumnos practiquen lo que les ha sido enseñado.

En cada una de estas partes se incluyen una serie de estrategias de transmisión, entre otras:
  1. La revisión de la comprensión (checking for understanding): el verificar de forma continua que los estudiantes están aprendiendo mientras se les enseña.
  2. Explicación: enseñar explicando.
  3. Modelización: enseñar utilizando el pensamiento en voz alta para mostrar a los alumnos el pensamiento estratégico que se requiere para resolver un problema.
  4. Demostración: enseñar utilizando objetos físicos que sirven para clarificar el contenido.

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